Representación ante la SANTA SEDE

Acerca de esta Representación

 

La República Argentina mantiene relaciones diplomáticas con la Santa Sede desde 1857. Fue el primer Presidente Constitucional argentino, Dn. Justo José de Urquiza, quien tuvo el alto honor de intercambiar representantes diplomáticos con Su Santidad Pío IX, inaugurando una riquísima y positiva relación directa entre nuestro país y la Santa Sede, que hasta entonces había siempre mediatizada, primero via España y, ya en período independiente, a través del Brasil.

El primer representante argentino fue Dn. Juan Bautista Alberdi, principal inspirador del texto constitucional de 1853 quien fue designado “Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario cerca de Pío IX”, por decreto del 18 de abril de 1857, y a su vez nombró como su agente confidencial en Roma a Benito Filippani.

La Embajada está acreditada ante la Santa Sede y tiene su oficina diplomática y residencia del Embajador en la ciudad de Roma. Sus funciones son representar a la República Argentina, desarrollar las relaciones bilaterales y culturales, explorar aquellos espacios de interés común que permitan alcanzar los objetivos de política exterior argentina y fomentar los vínculos  de amistad con la Santa Sede.

Además, la Embajada Argentina ante la Santa Sede puede legalizar documentación oficial de Universidades Católicas e Instituciones Vaticanas, sobre la base de la certificación previa emitida por dichas Universidades o Centros de Estudio (autenticadas por la Congregación para la Educación Católica) e Instituciones Vaticanas o Institutos Religiosos y, en todo caso, con sello y firma oficial de la Secretaría de Estado.

 


 

Fondo argentino de cooperación sur-sur y triangular