Representación ante la Santa Sede

Concebir el planeta como patria y la humanidad como pueblo que habita una casa de todos

27/11/2015

El jueves 26 de noviembre, el Papa Francisco, durante su visita a la oficina de las Naciones Unidas en Nairobi (U.N.O.N.), resaltó que "estamos ante el gran compromiso político y económico de replantear y corregir las disfunciones y distorsiones del actual modelo de desarrollo".

A ese respecto, mencionó la COP21 que tendrá lugar en París del 29 de enero al de diciembre, recordando que esa cumbre es un paso importante en el proceso de desarrollo de un nuevo sistema energético.

En particular, subrayó que "sería triste y me atrevo a decir, hasta catastrófico, que los intereses particulares prevalezcan sobre el bien común y lleven a manipular la información para proteger sus propios proyectos".

Y eso, porque "el clima es un bien común, de todos y para todos;el cambio climático es un problema global con graves dimensiones ambientales, sociales, económicas, distributivas y políticas, y plantea uno de los principales desafíos actuales para la humanidad",, reiteró el Santo Padre.

Por lo tanto, el Pontífice explicó que la respuesta a ese desafio "debe incorporar una perspectiva social que tenga en cuenta los derechos fundamentales de los más postergados" y, citando su discurso a la ONU, del pasado 25 septiembre 2015, también recordó que   "el abuso y la destrucción del ambiente, al mismo tiempo, va acompañado por un imparable proceso de exclusión".

 "El problema surge cuando creemos que interdependencia es sinónimo de imposición o sumisión de unos en función de los intereses de los otros. Del más débil en función del más fuerte".

Sin embargo, " ningún país "puede actuar al margen de una responsabilidad común. Si realmente queremos un cambio positivo, tenemos que asumir humildemente nuestra interdependencia".

Por eso, "es necesario un diálogo sincero abierto, con la cooperación responsable de todos: autoridades políticas, comunidad científica, empresas y sociedad civil" resaltó el Pontífice, recordando además que ya "no faltan ejemplos positivos que nos demuestran cómo una verdadera colaboración entre la política, la ciencia y la economía es capaz de lograr importantes resultados."

Reiteró que "es necesario poner la economía y la política al servicio de los pueblos donde el ser humano, en armonía con la naturaleza, estructura todo el sistema de producción y distribución para que las capacidades y las necesidades de cada uno encuentren un cauce adecuado en el ser social".

Además, afirmó que "a pesar de muchas dificultades, se está afirmando la tendencia a concebir el planeta como patria y la humanidad como pueblo que habita una casa de todos"

"No se trata de una utopía fantástica,- dijo el Santo Padre - por el contrario, una perspectiva realista que pone la persona y su dignidad como punto de partida y hacia donde todo tiene que fluir."

Se trata de cambio de rumbo que, pero, no se puede realizar  "sin un compromiso sustancial por la educación y la formación. Nada será posible si las soluciones políticas y técnicas no van acompañadas de un proceso de educación que promueva nuevos estilos de vida. Un nuevo estilo cultural", advirtió el Papa. 

"Esto exige una formación destinada a fomentar en niños y niñas, mujeres y hombres, jóvenes y adultos, la asunción de una cultura del cuidado; cuidado de sí, cuidado del otro, cuidado del ambiente; en lugar de la cultura de la degradación y del descarte. Descarte de sí, del otro, descarte del ambiente".

Además, "la promoción de la conciencia de un origen común, de una pertenencia mutua y de un futuro compartido por todos [nos] permitirá el desarrollo de nuevas convicciones, actitudes y formas de vida. Se trata de un gran desafío cultural, espiritual y educativo que supondrá largos procesos de regeneración, que todavía estamos a tiempo de impulsar", afirmó el Papa.

Y finalmente, concluyó su discurso recordando su reciente visita a la sede de la ONU en Nueva York y renovando el deseo de que los representantes de los Estados sepan dejar de lado los intereses sectoriales e ideologías, y buscar sinceramente el servicio al bien común, para que la obra de las Naciones Unidas y de todos los desarrollos multilaterales pueda ser "prenda de un futuro seguro y feliz para las generaciones futuras". 

 

 

Para leer el texto completo del discurso pronunciado por el Santo Padre durante su visita a la oficina de las Naciones Unidas en Nairobi (U.N.O.N.):

http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2015/november/documents/papa-francesco_20151126_kenya-unon.html


 

Fondo argentino de cooperación sur-sur y triangular